Joachim Blume nació el 3 de marzo de 1935 en Berlin- Hermsdorf.
Luego del caos de los últimos años de la guerra y de la muerte de sus padres, se estableció en la ciudad de Wuppertal, donde se regularizó la formación escolar y musical. De forma autodidacta se hizo rápidamente de los fundamentos de la composición. Desalentado por juicios críticos de “especialistas” que estigmatizaron sus primeros intentos compositivos como “no contemporáneos” (pieza concertante para cello y orquesta, una cantata), interrumpió en 1950 la formación escolar y se hizo aprendiz en el área de la construcción en acero, ya que le apasionaba la construcción de puentes y grúas casi tanto como la música. De 1953 a 1959 se radicó en Bielefeld, donde paralelamente a su trabajo completó la serie de obras hasta el Op. 8. A partir de allí realizó estudios de ingeniería civil y se desempeñó en esta profesión hasta su jubilación en 1995.
Desde 1993, con la aparición de la informática musical se dedicó nuevamente, por medio de la computadora y el software Capella, a transcribir y organizar todas aquellas ideas musicales que a lo largo de los años le habian acompañado. Aún quedan numerosos bosquejos y composiciones que todavía le ocupan. El primero de estos trabajos definitivamente terminados es la Gran Cantata Op. 9.