Sebastián Aguilera de Heredia fue nombrado en 1585 organista de la catedral de Huesca, y en 1603 pasó a ser organista de la Seo (=catedral) de Zaragoza. Allí fundo una destacada serie de organistas, empezando por su discípulo Jusepe Ximénez y después del sobrino y discípulo de este, el también navarro de origen Andrés de Sola.